20 febrero, 2017

La cerrajería, un oficio histórico

La cerrajería va más allá de la instalación de cerraduras, en general es el oficio que se dedica a la reparación y mantenimiento de cerraduras, candados y cerrojos. Una cerradura es un dispositivo, comúnmente de metal, que se usa para proteger un lugar determinado, por lo que el acceso a su manipulación debe estar restringido, normalmente a personas que poseen una llave o similar. En general, los cerrajeros trabajan con todo tipo de cerraduras y candados a presión, pero en pocos años la cantidad de elementos de seguridad se ha multiplicado, por lo que existen cerrajeros especializados en algunos tipos de cerradura de peculiar dificultad.

Hasta hace poco, de hecho en algunos cases sigue sucediendo, los conocimientos de cerrajería pasaban de generación en generación, por lo que acabó por convertirse en un oficio muy reconocible. Considerado un arte en sus inicios, en la actualidad existen escuelas y talleres donde la cerrajería es aprendida de manera profesional. Entre las tareas más comunes de los cerrajeros se encuentran:

  • Apertura de puertas.
  • Reparación y mantenimiento de cerraduras, cerrojos y candados.
  • Comercialización de elementos de seguridad.
  • Realización de copias de llaves.
  • Fabricación de llaves maestras.
  • Fabricación de llaves a partir de la cerradura, algo particularmente complejo y trabajoso.

Debido a esta cantidad de tareas un cerrajero debe tener multitud de herramientas dispuestas para cada ocasión. Las herramientas han variado mucho a lo largo del tiempo, desde los primeros equipos con los que la precisión venía por parte del maestro cerrajero, hasta las modernas ganzúas que se adaptan a todo tipo de espacios por pequeño que este sea. Los instrumentos modernos más comunes son:

  • Ganzúas: Pequeñas palancas que activan un dispositivo de seguridad en caso de no poder contar con la llave.
  • Máquina de duplicado de llaves: Puede ser manual, automática o semiautomática.
  • Lima, destornillador y martillo.
  • Llaves estriadas de diferentes medidas.
  • Taladro y brocas para trabajos de extracción.

En un principio el trabajo de cerrajero lo desarrollaban los herreros, algo común teniendo en cuenta que también ellos realizaban incluso trabajos médicos. Con el desarrollo de la forja se pudo comenzar a desarrollar el mundo de la seguridad. Gracias a la forja se le podía dar forma al hierro y realizar trabajos de precisión, tanto en cerraduras como en llaves. En España existía incluso la figura del cerrajero Real, un personaje al que se le encargaba la realización de los dispositivos de seguridad de los bienes reales.

Hoy en día las cerraduras son uno de los conjuntos mecánicos más utilizados por el ser humano, habiendo creado sistemas cada vez más seguros.

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